Y esa razón, ya solo está en mi mente y en mi corazón
sin poder compartirla contigo, con quien eras mi compañera de viaje
la única que dió sentido a mi vacía existencia
y consiguió pensar en un futuro con esperanza y lleno de sentido.
Quisiera no dejar de hablarte a través de mis palabras escritas
y ocupar todas las horas del día en entablar este diálogo sordo entre nosotros
pero que sé que tu sabes escuchar en la distancia
pues siento el eco de tu susurro queriendo decirme que estás ahí,
que no me abandonaste del todo, que aún hay un lazo que nos mantiene unidos
Yyaunque invisible, lo presiento y lo percibo en los momentos más difíciles del día
cuando tu ausencia me abate y me condena al más oscuro estado de soledad.
El agotamiento que me produce mis pensamientos continuos
me llevan a la lejanía de los recuerdos de tiempos ya vividos,
queriendo prescindir de mi mismo y unirme a tu eternidad,
prefiriendo quedar mudo ante el mundo
para no decir que mi vida sin tí, es una apuesta demasiado arriesgada.
¿Qué pasará dentro de unos días, meses o años
cuando no pueda responder a tu llamada, amor mío, con firmeza?
El tiempo, siempre inexorable, oscurecerá muchos de mis pensamientos
y no quisiera que me juzgase contradictoriamente,
ahora que surge esa necesidad forzosa de empezar una nueva vida,
sin tí, sin tus abrazos y caricias, sin tu presencia
añorando el tacto de tu piel y el calor de tus besos y abrazos
