Con todo mi amor, para tí, mi amada esposa "Teresita".
Tengo la sensación amada mía, de estar recorriendo un camino
inútil,
lleno de dolor y tristezas que permanecen en vano,
que mis palabras y pensamientos a ti dirigidos permanecerán
sin respuesta,
y todo ello agudiza mi soledad y me conduce al fracaso como
hombre.
Es por ello que cada vez más me hundo en el silencio de mi
profunda tristeza,
y con firmeza me aferro a esas tinieblas que pueblan mi
camino
donde late una aguda desesperanza, donde palpita un corazón
herido
intentando buscar la claridad que tu presencia me daba.
En mi vida se van tejiendo sentimientos contradictorios,
intentando disolver esa tristeza que no es sino la proyección
del anhelo de tu compañía
y para no morirme en vida, que en parte así estoy ya,
persigo a mi alma errante que va buscándote por zonas
invisibles.
Quisiera desasirme de mi pena, de disolver mi inestabilidad
emotiva,
de eludir la tensión de mis silencios, de no sumergirme más
en mi intenso dolor,
pero la pena por tu perdida, por tu ausencia, me sumerge en
un dolor tal,
se apagan mis sentidos durante el día, llegando la noche
anticipadamente
y con su oscuridad sin limites dejarme ciego y solo entre
sus brumas.
Desearía, que de esa forma silenciosa y tranquila como tú
eras
pudieras recibir las confidencias de mi alma entristecida
difuminar los limites que me ahogan, mitigar la sensación de
mi soledad
y darme las fuerzas y esperanzas de las que ahora carezco.
