y lucho día a día para poder sobrevivirte
caminando indeciso y solitario como tu ausencia me dejó.
Ausencia, que no deja de atormentarme
dejándome con un dolor infinito que no tiene alivio,
para que ahora todo en mi vida, todo lo que hago
te envuelve para no olvidarte
dejando tras de mi un reguero de recuerdos y esperanzas destruidas,
de sueños derrotados que en tus cenizas sucumbieron.
Y las flores que hoy deposité sobre el resto de tus cenizas
se quedaron sin aroma y llenas de tristeza,
intentando regresar al refugio de mis mas bellos recuerdos contigo
como una defensa contra mi existencia vacía y sin sentido.
Tu silencio y tu ausencia, me acosa y me persigue a todas horas
sin encontrar el reposo y el consuelo que tus abrazos me pudieran dar.
